De primer plato,
sopa de vacío y ansiedad.
De segundo,
angustia muy hecha
con dolor en su punto.
De postre,
una porción de tarta
desconsolada.
Para beber,
una botella de lágrimas,
por favor.
El café bien amargo,
lo pido al final,
Gracias.
Informa: Trinidad Lucea
Foto: Nelson Gómez
