Crece una flor cautiva
en una celda de barro.
No le habla la tierra,
ínfimo es el universo en
soledad.
Vive una flor cautiva
¿Alguna vez podrá agradecer
a la tierra la lluvia
con su ofrenda de pétalos?
Se marchita una flor cautiva
la bañan en agua clorada.
¿Alguna vez la escucharán
las lagunas apresadas?
Muere una flor cautiva.
No lo sabrá el árbol del parque,
tampoco el río ultrajado
lo sabe un gorrión y calla
porque la muerte no se canta.
Informa: Ayari Lueders
