Acepto la melodía del alma: Sin normas, maestros o disciplinas
Acepto jugar mañana y noche conmigo misma
Acepto que sólo respiro y observo mi sonrisa
O No
Acepto que todo puede ser y la no lucha
Acepto que cada todo está bien, y sólo debo actuar conmigo misma
Acepto que nada es real excepto columpiarse, volar y respirar música
O No
Acepto que puedo o no comunicarme, amarme, reírme o realizarme
Y aun así seré mi esencia misma
inalterable
Acepto que no hay prisa, tiempo o espacio que pueda contenerme, destruirme o poseerme sin mi autorización
O No
Acepto que no hay nada que no sea yo acercándome a mí
Acepto que la arruga del anciano no contiene más sabiduría que la sonrisa de un niño y por tanto
Acepto que uno podría pasar el tiempo mirando una cornisa y estar y ser más vivo que el viaje de un delfín o un átomo de viento en loca brisa
hacia ciclos paralelos, estacionales y perfectos
O No
Acepto que no hay búsqueda que no sea absurda cuanto más se empeña
Que todo muere cuando se pronuncia y se define
Acepto no pensar en absoluto
O No
Que hay mucha gente que se calla en una mesa
Y en su silencio contiene todo lo que se está hablando… y más – O No
Informa: Pilar Martínez
Fotografía: Nelson Gómez
