Perdiendo por la junta

Un café amargo con trozos de azulejos,
dolor de cabeza, tierra bajo las uñas,
el deseo de que para todo sea nuevamente la primera vez.

Cómo sacarse el miedo si no hay ningún reloj que funcione bien.
Se me deshacen los dedos cuando ya conozco la enredadera,
lo cual no termina acá.

Rastros de ausencias. Rastros.
(Cierta evidencia de que al frío todo se cocina mejor)
Verborragia de colores, un lavado de ojos con vidrio, la raíz para todo vuelo.

Cavando en los días pasados.

Apropiación del caos. Saturación.

Buscar y ser buscado como desaprender a custodiar aquel hormiguero.
Vorágine. No llenar nunca mis zapatos.

En el utilitarismo sin límite de las cosas me he dado cuenta
de que por nuestra sangre corren astros,
que desconozco las intenciones del viento.

Que estamos hechos de dudas, estamos siempre eligiendo.
Estoy perdiendo por la junta, nada más ni nada menos.
No lograr hacer pie.
Estar hasta las manos.

Informa: Alhué Lighuén Mora 
Argentina

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