Soy un ser enorme, soy un ser minúsculo que estornuda
grande, que estornuda chico, que estornuda un blues en
el campanario donde las cigüeñas dan un concierto.
Falta sudor, faltan cuerpos maltrechos copulando en
una esquina con olor a cemento andalusí. Falta la copla; me falta, sobre todo, Lola Flores… Faltan pelos en los pechos, cuerpos delgados de rocanrol que
se contonean impregnados de lujuria. Falta gente
fea, gente desigual, faltan dientes podridos y bocas
melladas, faltan malos hedores, faltan héroes sin músculos hipertrofiados.
Faltan cruzados, faltan los Tercios, faltan el alcalde y el reo. Me faltas tú, te falto yo. Porque yo estoy falto de
dignidad y hasta ahora me doy cuenta… ¿O será que la
dignidad es un artefacto social? Yo estoy aquí para
comer, copular y descansar como dijo Rousseau y no
para que los demás me vean. Me da igual que me
vean, que me escuchen, que me huelan, que me deseen o
que me desprecien… Me da igual, me da igual, me da
sumas y restas. El cielo está tranquilo después de
eyacular la nube, besa al sol y se despide de mí.
Hasta mañana, dice.
Informa: Guillermo Pérez Aranda
