En las mañanas transparentes brilla el sol, como la mirada que encierra el resplandor que nace del crepúsculo. Volveré a volverme loco en las alturas,
impregnando en la piel el sabor de amanecida, construyendo retazos de momentos que no se olviden, simplificando el complicado letargo de la nostalgia.
En esas mañanas transparentes en el que sol aparece, sin querer quemarnos la mirada me disuelvo en el mar de sus ojos. Quisiera acercarme a la deidad universal y contarle al oído respuestas virginales, poemas llenos de historia y adjetivos, decirle los colores que pueblan lo que escribo.
En aquellas mañanas transparentes en que el sol nos abraza, recreo todos los espacios me sumerjo en el recuerdo de su beso.
Pronostica: Alberto Yago
