Deja de mirarte en mí buscando tu reflejo. Deja de soñar, que soy tu, que tus pasos son los míos. Deja de buscar en mí otra oportunidad, de vivir tu vida.
Deja de juzgar, de racionalizar y por una vez mírame a mi y acepta lo que ves.
Opina: Beatriz Jiménez.
